viernes, 9 de agosto de 2013

Mito o verdad: ¿la avena engorda?

Antes, y me refiero a cuando nuestros padres eran pequeños, las abuelitas (sus mamás) les daban avena, pero además también pan con mantequilla, jugo, leche y algún jarabe para abrirles el apetito. ¿Por qué? En esa época, estar gordito era sinónimo de estar bien alimentado… y claro ¡que mamá no quería que sus hijos estén bien “saludables”! Este error en percepción generó mucho sobrepeso, que no es más que la suma exagerada de calorías. Por eso se relacionó, equivocadamente, a la avena con el sobrepeso.

Felizmente eso cambió, nos hemos dado cuenta del peligro que acarrea el sobrepeso y lo difícil que se hace perderlo de adulto, sin mencionar todas las enfermedades metabólicas que surgen debido a este exceso de peso. Pero nada de esto tiene que ver con la avena, este cereal no es culpable del sobrepeso.

Lo bueno es que nunca es tarde para cambiar nuestros hábitos alimenticios y aprovechar los beneficios de este maravillo cereal. Está comprobado que además de ser un alimento energético y saludable, la avena disminuye el colesterol en la sangre gracias al beta-glucano, posee un maravilloso antioxidante que ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares, es rica en magnesio que es un mineral que ayuda a que las paredes por donde pasa la sangre sean flexibles y saludables y finalmente, y todo lo contrario al mito, la avena “llena sin engordar” gracias a su fibra especial la cual da sensación de saciedad (te llenas comiendo poco y encima no te da hambre hasta mucho después).


¿Todavía no te queda claro? Un ejemplo, si la analizamos calóricamente: ½ taza de avena cocida contiene 105 calorías, agrégale  ½ taza de leche descremada que tiene 60 calorías y 1 cucharada de miel para endulzar que contiene entre 40 y  60 calorías. Tienes  como resultado un plato de menos de 225 calorías con nutrientes indispensables para el organismo como carbohidratos, fibra, proteína, calcio, hierro, vitaminas y antioxidantes, ¡que más se puede pedir!


¡A consumir avena!


jueves, 8 de agosto de 2013

El valor de la caminata
Caminar es una de las mejores formas combatir la vida sedentaria y lograr mejorar tu estado físico.
Distintos estudios indican que las caminatas rápidas de 30 minutos al día, ayudan a mejorar notoriamente la condición cardiovascular de las personas, la concentración mental y la capacidad para tomar decisiones acertadas.
Caminar además de ser un placer, contribuye también a quemar grasa de tu cuerpo. La idea es que te comprometas y cumplas todos los días la rutina.
Ahora si  aparte de seguir este ejercicio, te propones cambiar tus hábitos alimenticios, el cambio en ti será innegable.
Es uno de los ejercicios más fáciles para las personas sedentarias. Sal a caminar a paso moderado  y aumenta exponencialmente hasta llegar a los treinta minutos.
La idea es que partas de a poco, pero a medida que se vuelva una rutina, aumentará tu capacidad pulmonar, de resistencia. Esto te llevará a que puedas ir variando los ejercicios.
Finalmente, te recomendamos estirarte antes y después de hacer ejercicios. La forma en que te estiras también es importante:
  • No te estires con un músculo frío. Calienta caminando, trotando o tomando un baño caliente.
  • Usa un estiramiento estático, que es estirarse al punto en que el músculo se siente tenso pero no duele. Sostén por 20 segundos a un minuto.
  • Respira natural y permanece tranquilo.
  • Efectúa el estiramiento lento y rítmicamente.
  • Monitorea tu frecuencia cardíaca, esto debe ser parte de tu rutina diaria.

Ahora que el tiempo ha mejorado es un buen momento  para comenzar a disfrutar del deporte al aire libre.



Cómo alimentarse en invierno?

Te contamos cuales son los alimentos que aportan calor y fortalecen el sistema inmunológico.
Cuando llega el invierno el cuerpo debe adaptarse a las temperaturas más bajas y a la falta de sol  es por esto que nuestra mente empieza a olvidarse de los alimentos frescos y comienza a pensar  en ollas humeantes y comidas que nos calientes el estómago.

Pero pensar que en invierno se necesita comer más calorías para enfrentar el frío es un grave error que se pagará a final de año cuando las temperaturas vuelvan a subir. Lo que si es necesario es consumir alimentos calientes como sopas y budines, sin dejar de lado las verduras.

Hay grandes variedades de frutas y verduras que aparecen en esta estación que aportan defensas para prevenir gripes y resfríos afrontando así los meses invernales.

El consumo de grasas (trans) se debe evitar porque el sistema inmunológico se hallará frágil para combatir los virus si se ingiere un alto contenido de estas.
La Vitamina C ayuda a combatir las enfermedades respiratorias reforzando el sistema inmunológico y volviendo así el organismo más resistente para luchar contra cualquier virus. El consumo de kiwi, naranja y perejil entregarán grandes aportes de esta vitamina.
Por otro lado la Vitamina A reduce las infecciones  por lo que nuestro organismo necesita de estas para mantenerse en buen estado.
Así finalmente para entregar al organismo una buena cantidad de nutrientes se debe tener en cuenta:
  • Comer por lo menos 2 veces a la semana huevo.
  • Comer carne y pescado.
  • Comer pastas.
  • Comer por lo menos una vez a la semana legumbres ya sean porotos, garbanzos o lentejas.
  • Comer vegetales al vapor.
  • Comer frutas cocidas al horno.
  • Comer un puñado de frutas secas diariamente

Cualquier duda que tengas con respecto a tu dieta consúltala con tu médico de cabecera.





Consejos para evitar la alergia en primavera
Ha llegado la primavera, con ella las flores y el buen tiempo, pero lamentablemente muchas personas sufren en esta época de alergia.
Aquí te damos algunos consejos para combatir este mal que padece un gran porcentaje de peruanos.

1) Preocúpate en tu casa de ventilar las habitaciones ya que el movimiento del aire es importante para evitar alergias.  Eso sí, te recomendamos hacerlo a medio día ya que  la mañana  es uno de los momentos de mayor ponilización.
2) Evita el humo, desodorantes ambientales e insecticidas.
3) Al momento de limpiar, evita la escoba, escobillón y plumero ya que levantan polvo. Prefiere la aspiradora o un paño húmedo.
4) Aprovecha de limpiar  cortinas y /o persianas ya que acumulan polvo causante de la alergia.
5) Si eres alérgico al polen, cuando llegues a tu casa lávate las manos, la cara y cámbiate de ropa para evitar propagarlo por la casa.
6) Lava las alfombras con frecuencia
7) Evita dormir con las ventanas abiertas.
8) Utiliza anteojos de sol para evitar que los ojos se te irriten.

Te recomendamos tener en cuenta estos consejos ya que mejoraran tu calidad de vida en esta época.